Paciente empoderado y multicanalidad

Es obvio que un número creciente de personas (pacientes y familiares) consultan internet para diagnosticar sus problemas médicos. Forma parte de lo que hemos decidido llamar el “paciente empoderado“. Muchos profesionales observan que los pacientes utilizan Internet para acceder a la información en lugar de visitar su consulta o farmacéutico.

Internet y las redes sociales proporcionan un acceso rápido y fácil a información sobre la salud. Es una realidad que

. Pero es importante recordar que parte de esta información puede ser errónea o fácilmente mal interpretada. Por tanto, una buena idea es conectar con los pacientes directamente. En lugar de arriesgarse a que utilicen según que sitios para sus decisiones sobre su salud, hemos de asegurarnos de que están utilizando los recursos con buena reputación.

Profesionales de la salud y redes sociales

Como profesionales, deberíamos abrir perfiles para atender las consultas de pacientes o potenciales usuarios de nuestros servicios / productos. La mayoría de las redes sociales no limitan el número de cuentas que podemos crear. Nuestros pacientes apreciarán la iniciativa y, dada la facilidad de contacto, será más probable que vengan a nosotros con sus preguntas. La mayoría revisan sus cuentas con regularidad.

En Facebook es donde están la mayoría y donde se produce más interacción y viralidad. En Twitter, gracias a la brevedad de los mensajes y la posibilidad de incluir links y hastags, su utilización puede abrirnos otras posibilidades. Los blogs, aunque no los utilizemos como “consulta online”, tienen un formato mucho más apto para incorporar información sobre problemas médicos y su prevención.

Educar a los pacientes a través de los canales abiertos, resaltando los beneficios y consecuencias adversas de una incorrecta administración de la medicación puede ayudarnos a un mejor seguimiento del tratamiento.

Responder rápidamente a nuestros pacientes

Mantener a nuestros pacientes informados y tener un contacto regular les animará a venir a nosotros para encontrar consejo médico.  También lograremos un mayor compromiso y recordar, por ejemplo, las citas establecidas. El tiempo dedicado puede hacer maravillas para aumentar nuestra capacidad para ayudar a los pacientes.

Ser parte de las búsquedas de nuestros pacientes

Entre los supuestos expertos que encontramos en la web, algunos son mucho más creíbles que otros. Especialmente cuando se trata de información médica.

No es necesario disuadir a nuestros pacientes de mirar determinados sitios sobre salud si nos integramos en sus búsquedas. Podemos animarles a sentirse más responsables del cuidado de su salud  y al mismo tiempo disminuir su disposición a confiar en cualquier asesoramiento que descubra en la red.

No sólo mejorará nuestra relación con los pacientes, sino que también nos dará una idea del proceso que siguen para obtener consejo y protegerlos contra un consejo médico dudoso.

Estar disponible para las consultas

Los pacientes no deberían actuar sobre cualquier información hasta que no hayan hablado con un profesional. En especial, acerca de lo que han aprendido o descubierto en la red. Sin embargo, los pacientes confundidos y que buscan ayuda pueden actuar precipitadamente si creen que no hay otra opción.

Debemos recordar a menudo que siempre pueden ponerse en contacto con nosotros acerca de cualquier problema de salud relacionado con nuestra especialidad. Y tratar de responder rápidamente si somos contactados.

Asegurarnos de que sepan que los conocemos mejor

También dejar claro que estamos mucho más familiarizados con sus casos que alguien que tan solo han encontrado por Internet. Cuando consiguen el consejo de un experto a través de las redes sociales, deben evitar pensar que es una idea que compite con nuestra opinión. Deben más bien considerarla una sugerencia que podría ser útil para ellos. Podría ser que la información obtenida en la web no se aplica a su caso. Y esto deberíamos ayudarles a entenderlo.

En última instancia, conseguir información sobre salud en internet y las redes sociales no es malo. Puede proporcionar un servicio útil para nuestros pacientes y aprender mucho acerca de su propio caso. Sin embargo, esto debe ser equilibrado por el consejo de un profesional o especialista.

Estas simples pautas son válidas tanto para médicos como farmacéuticos. Incluso la industria farmacéutica puede jugar un papel importante en este entorno que vemos crecer día a día.

Sigamos participando en cada caso, a medida que estos pacientes empoderados exploran, y respondamos con celeridad a sus consultas. La comunicación en internet y las redes sociales no puede sustituir un examen directo, pero puede ayudar a prevenir. Ignorar esta realidad no beneficia ni a pacientes ni a los profesionales del sector.

Tenemos ya bastantes ejemplos de iniciativas que pueden ayudarnos:

El blog Dermapixel de la dermatóloga Rosa Taberner (@rosataberner) o la dermatóloga María José Alonso (@ml_alonso) con Dermatología y más cosas.  El psicólogo clínico Miguel A. Rizaldos (@MRizaldos) a través de su página Rizaldos.com para consultas de psicología online. La obstetra de la Clínica Dexeus Sofía Fournier (@SofiaFournier) y su blog “Una mami que se mima”

El canal de Laboratorios LEO Youtubers con la psoriasis o la iniciativa de Laboratorios Sanofi con Diguan y su página en Facebook para educar sobre la diabetes o la página para pacientes de Laboratorios Almirall con información sobre enfermedades.

Igualmente han surgido plataformas como Qoolife.com o Tupediatraonline.com cuya propuesta de valor es acercar y facilitar a los usuarios la consulta on line a profesionales de la salud, lo que demuestra la tendencia creciente de estas pautas de “consumo” en salud.

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